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miércoles, 30 de marzo de 2022

Revista Atonaal #8. Sólo los amantes sobreviven, de Antonio Cruz


 Revista Atonaal #8Sólo los amantes sobreviven [7 poemas de amor], de Antonio Cruz
Ilustraciones: Hilario Barrero y Eva M. Gómez Gómez

Ilustración: Eva M. Gómez Gómez

jueves, 24 de junio de 2021

Revista Atonaal #6. Siete poemas del deterioro, de Hilario Barrero

7-VII-1971


TANTO tiempo amándonos a oscuras sin saberlo, 

tanto tiempo desnudos sin que nadie nos viera, 

tanto tiempo intentado que el aliento vital 

se llegara a fundir y ser tan solo uno. 

¿De qué nos sirve ahora que ya es tarde 

el haber mantenido cerradas las puertas de la noche, 

amar sin respirar, oyendo a las ovejas llegar al matadero, 

si no pudimos detener el tiempo?



Revista Atonaal #6. Siete poemas del deterioro, de Hilario Barrero

NOTA: Todas las ilustraciones son obra de Hilario Barrero. 

lunes, 2 de marzo de 2020

Ámsterdam es una ciudad maldita. Diarios amsterdameses [2014-2019]: ANTONIO CRUZ ROMERO

Un diario notariza el tiempo ilegal, el que duele, el que deja al diarista sumido en las tinieblas y que en el futuro servirá, por un lado, de validación de datos, hechos y justificación de la conducta del «narrador», y por otro para que algunos lectores se reconozcan y lleguen a apreciar la luz que parecía faltar en algunos textos de honda oscuridad. También en este documento elegíaco, un réquiem de lluvia ácida, Antonio Cruz es testigo, padre, poeta, traductor, prófugo del amor y desterrado: «Sólo escribo cuando hay muerte y dolor a mi alrededor, y cuanto mayor es, más y mejor escribo».

En estos diarios, que comienzan en 2014 y acaban en los primeros días de 2020, Ámsterdam, que es una de los protagonistas, aparece con un pasado luminoso, donde la felicidad tenía su jardín, y con un presente y futuro oscuros y tenebrosos donde la muerte y el olvido tienen su huerto. Nos encontramos con Bach, Rembrandt, Descartes, Liszt, Spinoza, Billie Holiday y una nómina de poetas holandeses que enriquecen este diario y lo hacen imprescindible para conocer un periodo crucial de la literatura neerlandesa.

Posiblemente las mejores páginas del texto, donde afloran el dolor, la ternura y la alegría del diarista, sean las que hablan de sus hijas, cuando el autor se embelesa reflejado en la mirada de Noa, en la sonrisa de Sophie, es ahí donde nos hacemos participes de la angustia de un padre.

Ámsterdam es una ciudad maldita es una dolorosa confesión, un viacrucis en una ciudad donde la lluvia es la cruz a cuestas en la soledad del diarista, una amarga reflexión de convivencia y el derrumbe de un hogar, pero es también un diario poético, crudo, real, amargo, nostálgico, alegre y triste. En él resuena el dolor de Antonio Cruz, de un hombre desamparado, cuya «existencia es una forma de elegía».

HILARIO BARRERO



Ámsterdam es una ciudad maldita. Diarios amsterdameses [2014-2019],
ANTONIO CRUZ ROMERO. Ravenswood Books editorial, 2020.
Prólogo de Hilario Barrero.



ANTONIO CRUZ ROMERO
Poeta, narrador, neerlandista y traductor, ha cursado estudios de Magisterio y Ciencias judaicas, y es titulado como profesor de conservatorio en la especialidad de Saxofón clásico. 
Ha publicado relato, novela, poesía y ensayo, además de traducciones, siendo especialista en poesía neerlandesa.
Es el fundador y editor de las revistas literarias Ravenswood Magazine (2014-2018) y Atonaal. Revista de poesía y otras hierbas infumables, y sus artículos y poemas han aparecido en diversas publicaciones nacionales e internacionales. 
Miembro de la sección de poesía de la Dutch Foundation for Literature (Nederlands Letterenfonds), ha sido becado en varias ocasiones como “translator in residence” en la Casa del traductor de Ámsterdam (Het Vertalerhuis Amsterdam). 
Su blog lleva por título Sobre filias y fobias literarias, tiene dos hijas, y durante cinco años tocó el saxofón en una big band.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Luces de Nueva York y otros poemas: SARA TEASDALE

A primera vista podría parecer una poeta blanda y enamoradiza (lo que no está mal para los tiempos que corren). Una segunda mirada nos daría una visión más profunda y descubriríamos una voz viajera, universal, enamorada y llena de melancolía, pero si ahondamos, en una tercera inmersión, nos encontraremos con una poeta urbana, cien por cien neoyorquina, que nos muestra una ciudad en donde la «modernidad» aparece en los altos edificios, en el metro, en plazas y paseos y también en la estética y en la mentalidad; una ciudad que nos obliga a mirar a lo alto, al futuro; al porvenir.  


Gracias a Hilario Barrero, poeta, traductor y experto en poesía anglosajona afincado en Nueva York desde hace cuarenta años, Ravenswood Books tiene la suerte de publicar por primera vez para los lectores de habla hispana una generosa antología bilingüe de la poesía de Sara Teasdale, un libro necesario para conocer no sólo la obra de la poeta sino para conocer una voz, un estilo, una personalidad y también las luces y las sombras y los latidos del corazón de la Nueva York del primer tercio del siglo XX, una ciudad única en el mundo.





Título: Luces de Nueva York y otros poemas
Autora: Sara Teasdale
Traducción: Hilario Barrero 
Ilustración de cubierta: Hilario Barrero

martes, 14 de febrero de 2017

La esperanza es una cosa con alas: EMILY DICKINSON

APRENDIENDO A VOLAR CON EMILY DICKINSON.

«Desde que llegué a este país, hace ya casi cuarenta años, tuve a tres poetas subrayados con el lápiz rojo del afecto. (Hoy llegan casi a 300). El primero fue Robert Frost, del que traduje “El camino no tomado” y me recordaba a Machado. El segundo fue Ezra Pound del que traduje “A pact” que me pareció un mundo. La tercera fue Emily Dickinson. Desde que leí el poema, “Tell all the truth”, que me deslumbró, empecé a adentrarme en el enigmático, sinuoso y arduo mundo de su poesía. Poco a poco las puertas se fueron abriendo y pude caminar, no sin miedo, en el universo de la poeta. Ahora, gracias a la generosidad de Ravenswood Books Editorial, se reúne una selección de poemas breves, ilustrados con dibujos de HB, bajo el titulo “La esperanza es una cosa con alas”. Deseo que el libro sea para algunos esa fragata que nos lleve a tierras lejanas, que vuele alto y nos dé alas a lo que queremos volar y no sabemos. Porque como sabemos:  NO hay fragata como un libro para llevarnos a tierras lejanas, ni corceles como una página de saltarina poesía. Esta travesía puede hacerla el más pobre sin el agobio de un peaje; qué económico es el carro que transporta al alma humana  Emily Dickinson».  



Título: La esperanza es una cosa con alas
Autora: Emily Dickinson
Traducción: Hilario Barrero
Ilustraciones de cubierta e interior: Hilario Barrero 

Entre Wolfe y Patricia Alonso... o morir con las botas puestas

«En España no hay cosa peor que pueda hacer un empresario editor que publicar escritores españoles, esto es, lo más bajo que se puede caer como editor es promocionar la literatura española. Esta noción tan inquietante ni siquiera es mía: se la leí en una entrevista al editor Sergio Gaspar, fundador, editor y clausurador de la editorial DVD, novela y poesía, todo ello en español. Nunca un premio, nunca un empujón, nunca un reconocimiento. Nunca nada. Consiguió cerrar, según sus palabras, sin deberle dinero a nadie».

ALBERTO OLMOS

Ya ha pasado un año y medio desde que Ravenswood Books editorial se pusiese en marcha con enorme ilusión y sin medios de ningún tipo; meses antes lo había hecho Ravenswood Magazine, la semilla desde donde nació todo, a camino entre la revista y el fanzine.

Ravenswood Fanzine, nº 1 (Diciembre 2014)
Varias premisas se sellaron con el nacimiento de esta diminuta y humilde editorial, que lo era entonces, y así lo sigue siendo. El primer eje sobre el que debía girar eran los poetas anónimos sin ninguna obra a sus espaldas, que o bien veían cómo sus obras se cubrían de polvo y telarañas, o no les quedaba más remedio que aventurarse a las mal llamadas «editoriales» de autoedición, que paradójicamente nada tienen que ver con la autoedición de toda la vida, una sana práctica tan antigua como la propia imprenta y que seguirá existiendo (la autoedición de verdad), con muchos más aspectos positivos que negativos. Otro punto importante era el de seguir editando trimestralmente Ravenswood Magazine, y a ser posible gratuitamente.

Aún puede leerse un comentario en nuestro blog en el que una persona nos recrimina y no entiende que ya no recibamos originales, algo que explicamos es en beneficio del buen funcionamiento de la editorial, que por desgracia no puede afrontar 40 títulos al año. Entendemos que de esta forma nos implicamos al máximo en los 5 o 6 que editamos cada temporada, dándole la importancia que cada uno merece.

En los últimos meses hemos potenciado una nueva colección en la que irán apareciendo ensayos sobre poesía y traducciones, y ahí tenemos la Antología de poesía experimental de los cincuenta en lengua neerlandesa, o los poemas breves de Emily Dickinson traducidos nada menos que por el poeta y traductor Hilario Barrero, exquisito cronista de la ciudad de Nueva York, en cuyas universidades ha impartido clases de literatura durante casi los últimos 40 años. Y a todo esto se suma la indescriptible felicidad de poder decir que hemos sacado a la luz las dos últimas obras del inigualable Roger Wolfe, entre ellas su último poemario.

«Las editoriales pequeñas están destinadas a la aniquilación».

Y transcurrido este tiempo, nos sentimos orgullosos de decir que en Ravenswood Books han aparecido los primeros poemarios de poetas noveles, sin obra publicada a sus espaldas, como es el caso de Patricia Alonso, Valeria Canelas, Antonio Cruz, Pablo Velasco, Nuria Ortega; el segundo trabajo de Noelia Illán, o esa curiosa colección de poemas de Samuel Jara recogidos bajo el título de Poesía Zombie, además de un homenaje a T. S. Eliot, único en España, e invirtiendo el escaso rédito que hemos obtenido (cuando así ha sido) en la publicación de nuevas obras, y con esta filosofía, si llegase el momento y con tristeza tuviésemeos que decir adiós, morir con las botas puestas. Mientras tanto seguiremos disfrutando.


«Pero una pequeña editorial no es un andamio; es la cuerda floja del escritor funambulista, que, aunque lo sueñe, no puede andar sobre el aire».


* Las frases entrecomilladas pertenecen al artículo Cómo acabar de una vez por todas con las pequeñas editoriales, de Alberto Olmos.